Adriana Friedheim y su esposo Daniel Wainziger aprendieron los secretos de la cocina japonesa hace 20 años en un instituto especializado en esta cultura en San Pablo, Brasil, ciudad que tiene la mayor comunidad nipona de Latinoamérica. Después de residir un tiempo en Buenos Aires donde se dedicaron a producir alimentos japoneses como tofú y conservas, en 1999 comenzaron a comercializar sus productos en Tucumán a través de bares a los que proveían. "Hasta que vino la debacle de 2001 y el sushi se volvió una excentricidad, así que seguimos cocinando otras cosas hasta que en 2005 arrancamos de nuevo con Nekoko Sushi".
En este negocio, el matrimonio elabora sushi rolls, makis (con cubierta de alga nori), niguiris, además de sake, galletitas de sésamo, tempura de langostino (un rebosado de langostinos Jumbo), sashimi (fetas de salmón) y manjú (pan relleno de hongos shitake o salmón), entre otras especialidades, que vende con el sistema de delivery.
"Por mucho tiempo fuimos los únicos que hacíamos sushi en la provincia", dijo Adriana. "Actualmente trabajamos con el delivery de lunes a sábados tanto a mediodía como a la noche y también abastecemos al bar Setimio", contó. Daniel comentó que el sushi que se consume en toda América es una fusión. "Por ejemplo, es común el queso Filadelfia, que los japoneses conocieron luego de la Segunda Guerra Mundial, o la palta, que es nativa de nuestro continente".
Sin embargo, apuntó que "muchos de los ingredientes principales de estos platos japoneses como el salmón ahumado o el kanikama, son importados, mientras que poco a poco se empiezan a producir en el país arroz koshihikari y algas nori, por ejemplo".
Adriana comentó que "hoy el sushi está muy difundido, pero no deja de ser una comida que requiere de cierta sensibilidad".
Respecto al precio, Daniel indicó que "nosotros calculamos entre 8 y 12 piezas por persona, dependiendo de lo que acompañe la mesa, con lo cual no resulta costoso, menos teniendo en cuenta la materia prima y el nivel de elaboración que requiere". Explicó que "seis personas pueden gastar para comer bien $180 de lunes a miércoles, cuando tenemos una promoción de 20% de descuento".
Señaló que "como cualquier otra comida, el sushi solo te tiene que gustar, se come con la mano, lo cual es bastante cómodo, y se puede acompañar con champaña, vino blanco o rosado o cerveza, tanto en encuentros sofisticados como informales".
"Nosotros ofrecemos dos tipos de surtidos, Especial (que es el básico y dentro del cual el roll más pedido es el de queso Filadelfia) y Premium, que incluye langostino, caviar, salmón ahumado, entre otros productos."
"Además, tenemos variedades que son especialidades de la casa, como el Roll Tropical que lleva una pasta de coco, salmón y chutney de mango o el Roll Tafí, que incluye el quesillo tradicional de nuestros Valles."
Respecto al fenómeno del sushi en el país, Adriana opinó que "es producto de la globalización. En Buenos Aires hay restaurantes de comida japonesa desde los años 20, pero esta cocina se empezó a difundir en los 80 con la llegada de la democracia y más aún con la apertura que vivió el país en los 90".
"En Tucumán antes no se conseguía pescado, por ejemplo, pero hoy consumimos el mejor de Chile, porque han cambiado los hábitos de consumos", acotó Daniel.
"También han aumentado las exigencias a la hora de comer, y la gente busca nuevos sabores, calidad y variedad", sostuvo.
Nekoko Sushi está en Rivadavia 596, www.nekokosushi.blogspot.com ; sushi_casa@yaho.com.ar.
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